Hay una docena de notas de Beethoven que no me he sacado de la cabeza en estos días. Pertenecen a su quinta sinfonía, pero no es el consabido “Ta da da DAAAAH” del primer movimiento.
Las notas que me acosan, y que pueden escuchar aqui, son la columna del primer tema en el tercer movimiento de la quinta.
Pero todos esos números no dicen nada. Lo importante es el nombre: Son los cornos de la cacería de Hades.
Cuando la zorra escucha al corno, sabe que los perros ya vienen, y tras ellos el cazador.
Pero cuando suena un corno como el de la pesadilla de Beethoven, los perros son Violencia, Enfermedad y Vejez, y el cazador es , sobra decirlo, Hades: Muerte, infierno, oscuridad y olvido, todo en uno.
Lo que me obsesiona de ese llamado de Hades no es en si el descubrimiento de que viene la muerte. Escuchen la llamada..
..Es ceremoniosa, y es implacable también. Pero , sobre todo, carece de alegría. Hades viene , nunca va a detenerse…Y cuando llegue lo hará sin pasión y sin alegría. Uno esperaría que la muerte llegue con un trato personalizado, con un redoble de tambores, con un rasgarse del cielo… Pero no. Para Hades, todo el asunto es un deber desagradable, uno más de tantos…Y la muerte llegará como un tramite impersonal. Es tu asesino, pero ni le alegra, ni le importa quien eres.