No muchos conocen a los fractales, y los no iniciados solo saben que son unos dibujos que los matemáticos conciben cuando empiezan a alucinar. Pero son mucho más importantes que una mera alucinación.
He aquí un fractal:

Lo importante de los fractales no esta en lo visual, sino en lo conceptual. Lo que define a uno de estos entes es que por mas que te acerques a ellos siguen teniendo las mismas características. Son iguales en lo grande que en lo pequeño.
Un ejemplo de algo no fractal: El planeta tierra.
Si vemos al planeta desde algunos cientos de miles de kilómetros, veremos a un punto. Si nos acercamos a algunas centenas de kilómetros, un círculo. Despues veremos una esfera, y finalmente, un plano.
Un nivel no tiene nada que ver con el anterior.
Va un ejemplo de algo que sí es fractal: Una nube.
Si vemos a una nube desde unos kilómetros de distancia, verás a un borrego hecho borreguitos. Si viajas en avión y la ves afuera de tu ventanilla, seguira luciendo como un borrego hecho de borreguitos, con la ventaja de que la cercanía te permitirá ver que esos borreguitos estan hechos a su vez con otros miniborregos. Si pudieras salirte del avión y ver a estos últimos con una lupa, verías despues microborregos…
Mis dos ejemplos se fijaron solamente en la geometría de lo material, por que esa es mas fácil de comprender, pero eso no es lo que me interesa. Habiendo entendido el significado de lo fractal, podemos pasar a su aplicación en la geometría del espíritu.
La secuencia de las vidas y las muertes es fractal, al igual que las reencarnaciones previstas por el budismo tibetano.
Al morir, segun afirman los Lamas que rigen al ritual tibetano, podemos regresar como condenados al infierno, como fantasmas hambrientos, como animales, como hombres, como demonios, o como ángeles.
El budista busca una encarnación afortunada despues de la muerte, o, mejor aún, alcanzar el estado de Buda, que está más allá de la muerte y la reencarnación.
El instante de la muerte es una prueba para el devoto. El momento es aterrador, y el instinto de regresar a la vida es lo que hace que el espiritu se precipite a volver al mundo aún si debe hacerlo a bordo de una encarnación desafortunada.
Podemos concebir al devoto de voluntad debil como una persona que cae al mar y que, en la desesperación de ahogado, salta a bordo de un barco al que sabe infectado por una plaga lenta pero mortal.
El devoto con fe en los budas y una voluntad fuerte, por otra parte, ignorará al tentador barco infecto. Sabe que esta escrito que agotará su aliento, que sentirá los dolores de la asfixia, que verá a la muerte cara a cara, pero que al final el agua que lo oprime revelará su naturaleza ilusoria. Entonces será libre como nunca lo ha sido.
No es posible superar a esta prueba en el primer intento. Afortunadamente, la naturaleza fractal de la vida y la muerte nos ofrece innumerables ocasiones para practicar el arte de morir. Morimos y renacemos decenas de veces cada día, con mayor o menor intensidad.
Morimos suavemente al irnos a la cama. Morimos placenteramente en el momento del orgasmo. Morimos un poco cuando la vida iba bien y alguien nos da una noticia terrible, por que esa persona felíz que eramos antes ya no será mas.
Por lo mismo, reencarnamos constantemente en nuestra vida cotidiana sin darnos cuenta.
¿Quien no ha visto a una persona transformarse en animal antes sus ojos? ¿Quien no ha visto a esos condenados que cargan su propio infierno a donde quiera que vayan?
Esas personas no han aprendido a reencarnar bien en esta vida. Cada que tienen la oportunidad, reencarnan en lo mismo.
Si crees en una vida que continúa despues de que el corazon se detiene y el cerebro se pudre, y si me crees cuando digo que esa muerte es fractal, igual a las muertes que experimentamos diariamente, entonces me creerás también cuando digo que ,cuando la ultima muerte sorprenda a esos que viven como animales y cuando su corazón se detenga para siempre, entonces serán fieles a sus hábitos en el momento de reencarnar.
Si me crees, entonces ya lo sabes:
Si en esta vida tus actos te hacen cargar al infierno contigo, deshazte de él, o en la siguiente el infierno será literal.
Si despiertas en la mañana y en lo primero que piensas es en lo que no tienes, encuentra la satisfacción, o serás, literalmente, un espíritu hambriento.
Si vives animalmente, esperando solo a la comida y al orgasmo, preparate para llevar pezuñas y rabo en la vida que viene.
Pero no tienes que creerme todo. ¿Por que me tendráis que creer eso de que la vida seguirá despues de que se haya podrido tu cerebro? No he vivido eso, o si lo viví no lo recuerdo. No se si la vida seguirá siendo fractal hasta ese punto.
Pero puedes creerme lo demás, por que lo has visto. Has visto que algunas personas vuelven a ser animales cada que la vida les da una oportunidad de elegir que quieren ser. Has visto también a los que han aprendido a ser ángeles. Si tu suerte se ha opacado alguan vez, habrás visto también que hay quienes saben ser demonios. Todo eso en esa vida.
Si no me crees lo que digo sobre la vida que viene, escuchame al menos cuando hablo sobre esta: Decide quien quieres ser, y aprende a reencarnar en esa forma en cada uno de tus renaceres cotidianos.