…Bueno, eso me gusta pensar.
No puedo poner al cuento aqui por que lo mande a concurso, pero si alguno de los amigos quiere verlo, con gusto se los envio para que lo critiquen.

…Bueno, eso me gusta pensar.
No puedo poner al cuento aqui por que lo mande a concurso, pero si alguno de los amigos quiere verlo, con gusto se los envio para que lo critiquen.
Los seguidores de Vesalius, a finales del siglo XVI y principios del XVII, sostenian que el cuerpo humano expresaba en miniatura los designios del creador. Buscaban encontrar una nueva kabbalah en la filigrana de las arterias y los nervios que la recien descubierta ciencia anatomica les mostraba.
Yo sostengo que su error no podria haber sido mas drastico. El grotesco y cavernoso interior del cuerpo, purulento y rezumante, no puede sino ser sino obra del demonio, amante de lo cavernoso y lo temible.
Por otra parte, aun no logro descifrar quien dise;o al exterior del cuerpo humano, y mas particularmente al cuerpo femenino: En el encuentro simultaneamente la maxima expresion de lo divino y de lo diabolico.
Estoy pensando en la identidad: En como sabemos quienes somos.
Uno puede buscarlo dentro de uno mismo, pero solo en cierta medida. A fin de cuentas, la identidad no se inventa…Se negocia.
Puedo llegar, y puedo decirte quien soy, pero tu puedes creermelo o no. Y si a fin de cuentas nadie me cree que soy lo que digo ser… Quien se equivoca? Ellos o yo?
Tal vez son dos cosas diferentes, la escencia y la identidad. Yo se cual es mi esencia, y puede ser que solo yo lo sepa, o quiza ni siquiera yo lo sepa. La identidad, por otra parte, es lo que armamos tu y yo, es la forma en la que el papel que tu juegas y el que yo juego pueden interactuar, peden reforzarse o pueden desvanecerse, o quiza solo tu papel y el peso de tu juicio anularan al juego que yo tenia, y en un solo plumazo y en una sola opinion me convertiras en otra persona.
Y si eso pasa, me quedara el consuelo de saber que aun permanece mi esencia, pero… Si ni tu conoces mi esencia, ni la conozco yo… Que base tengo para decir que existe? Igual podria afirmar la existencia de los unicornios invisibles.
“Te amare hasta la noche en que las estrellas se apaguen en el cielo”, dijo la joven bruja, hace ya siglos.
Tendria que haber sospechado que su amado era el mismo diablo. Tendria que haber sabido que su amado Lucifer le tomaria la palabra.
Ahora no puede dejar de amarlo, y ese satanico amor no le permite morir. La joven alegre y agitanada de entonces ahora es un esqueleto apergaminado, que se mantiene en pie por obra de la palabra negra, y que apenas si conserva la cordura.
Los cuervos, que algo entienden de ciencias, la han mantenido al tanto de los avances de la astonomia, desde Kepler hasta Hawking. Ella no entiende gran cosa, pero entiende la parte crucial: Las estrellas brillaran durante eones. Las estrellas brillaran mucho despues de que la trompeta del juicio resuene en la tierra.
Ella no quiere quedarse sola, en el mundo congelado bajo un sol extinto, animada por su satanico amor…Asi que hace lo que tiene que hacer.
En algun lugar de esta tierra, no se sabe cual, una bruja acumula poderes arcanos a lo largo de los siglos, y acumula en su caldero los ingredientes para el terrible hechizo que hara que las estrellas se extingan.
A veces imagino a los espiritus que esperan su encarnacion, o su reencarnacion, segun sea el caso. Los imagino en una fila, una fila interminable, sopesando las opciones, las infinitas posibilidades abiertas ante ellos.
Y a veces me pregunto, viendo a alguno de los vivos, por que es que elegimos encarnar en los cuerpos que ahora ocupamos
Y a veces veo a una mujer, veo a algun detalle, a una diadema con una flor, o a un sombrero particularmente coqueto, y me pongo a pensar en el espiritu esperando la hora de la encarnacion y decidiendo venir a este mundo como mujer.
Imagino que una decision asi se toma, sobre todo, por estetica. Los hombres somos feos.
Pero, imagino tambien, es una decision que requiere valor. La vida de las mujeres a veces me parece tan complicada!
Si al hacerse un tatuaje uno se compromete con algo, entonces me gustaria hacerme uno para comprometerme con la vagancia… Con el vagabundeo, digamos mejor.
Me gustaria tatuarme un mapamundi y marcar en el las ciudades que he visitado. Ahora estaria tristemente vacio…y ahi esta la belleza del asunto. Con un tatuaje asi, uno se obliga a no detenerse nunca, a estar visitando todo el tiempo lugares de los cinco continentes.
Debajo, pondria un fragmento de Huidobro: “Soy un temblor de tierra. Los sismografos registran mi paso por el mundo”.
No me habia subido a un camion de la ruta 25 desde hace 6 años, desde que el tio me regalo a un muy humilde pero muy guerrero tsuru rojo.
Ayer fui por fin a reponer la licencia de manejo que perdi en lo que ahora se siente como si fuera una vida pasada, en las Piedrotas de Tapalpa. Lo habia estado dejando, por que en Mexico uno se las puede arreglar muy bien sin la licencia, pero no creo que sea tan facil en tierras mas civilizadas que visitare pronto.
El caso es que tome nuevamente la ruta 25, por que eso de entrar manejando al nido de los agentes de transito y sin llevar licencia no sonaba sabio.
El viaje de ida transcurrio sin incidente.
En el viaje de regreso se subio un payaso. Se subio un viejo decrepito y pintarrajeado que ya estaba dando lastima seis años atras, cuando tomaba con mas frecuencia a esa ruta de Avila Camacho.
Fue feo…Muy feo: Pensar en todo lo que he vivido en ese tiempo, todo lo bueno, todo lo malo, las aventuras que he vivido, las abundantes estupideces que he hecho, toda la belleza que he visto… Y durante todo ese tiempo, ahi estaba el viejo pintarrajeado, subiendo y bajando de la ruta 25.
Me regalaron un libro de hechizos. Grimorio, seria el nombre tecnico.
Me lo regalaron en blanco. Tengo que encontrar los hechizos yo mismo, acumularlos a lo largo de la vida.
Sera dificil, por que en este momento si hay algo que creo es en la sagrada geometria de los patrones del caos, que escapan, con mucho , a mi comprension… Tendre que estudiar mucho antes de atreverme a poner una obra de magia bajo el mandala que sella a las paginas que me esperan.
Y, cosa curiosa, no se que hechizos me gustaria poner, pero si se que hechizo quisiera yo ver en esas paginas, para poder, por fin, arrancarlo.
Es un hechizo que conozco bien: Necesita un poco de magia negra, que bien puede venir en forma de una cucharada de tierra de cementerio. Necesita tambien un poco de magia azul, magia eterea. Bien puede obtenerse con una ofrenda de tres granos de incienso de primera calidad. Necesita tambien un poco de autodestruccion. La magia negra no funciona si no cuesta. Unas gotas de sangre son suficientes.
El hechizo se llama “Deseos insatisfechos”.
El usuario de ese hechizo podra incinerar todo lo que tiene, todo lo que le estaba destinado, y usar esas llamas para activar al bestial motor a vapor que lo llevara vertiginosamente en direccion de lo que nunca tuvo y nunca tendra.
Por definicion,la busqueda es insensata y el hechizo no puede llevar al invocador hasta su meta. Por definicion, el invocador que utiliza este hechizo ya ha desesperado de la posiblidad de llegar. El invocador renuncia a todo lo que tiene, a todo lo que le estaba destinado, solo para saber que al morir morira un poco mas cerca, solo un poco mas cerca de aquello que nunca tuvo y nunca tendra.
…No hay nada mas bello que lo que nunca he tenido
Nada mas amado que lo que perdi…
Si ese hechizo estuviera en mi grimorio, lo arrancaria… Pero… como se arranca una ausencia?
Durante mi ultima visita al restaurant metafísico, por recomendación del mesero, ordené la pechuga de fenix al cordon bleu. Deliciosa, pero absurdamente cara. Según la descripción del menú, quien lanza flecha o bala contra esa ave experiementa terribles efectos secundarios cuando esta vuelve a la vida: Todas las heridas que el cazador del fenix haya sufrido alguna vez se abrirán de nuevo mientras el ave renace en su pira. Por esa razón, resulta que al fenix solo lo puede cazar quien nunca haya sido herido.
Incluso el pernil de unicornio habría sido más bararo. Que cada quién saque sus conclusiones.
El otro dia escuche casi al azar la palabra “pureza”, en un momento en el que no la esperaba. Para mi desconcierto, al escucharla tan de repente me sono como a mala palabra, como a una perversion… Y no se por que lo senti asi: fue una reaccion visceral. Ahora me gustaria saber que opinan ustedes: Hay lugar para la pureza en este mundo?